lunes, 1 de septiembre de 2014

La Terapia Ocupacional / Integración Sensorial, una importante ayuda para el niño hiperactivo







 La Terapia Ocupacional basada en la Teoría de la integración sensorial puede resultar clave en la intervención terapéutica del niño hiperactivo. En muchos casos, las dificultades existentes para mantener la atención, regular el nivel de actividad e/o interactuar adecuadamente con el ambiente están relacionadas con un problema de integración sensorial, y más específicamente, con un problema de modulación sensorial.






 Los principales síntomas de una disfunción de modulación sensorial, según Parham y Mailloux (en Roley,Blanche,Schaaf, 2001), son los siguientes:


1)     dificultades con las habilidades sociales y la participación en el juego.

2)     poca confianza en uno mismo y falta de autoestima.

3)     dificultades con las actividades de la vida diaria y en el ámbito escolar.

4)     ansiedad, falta de atención e inadecuada habilidad para regular las reacciones propias ante los demás.

5)     retraso en el ámbito sensorimotor y en el desarrollo de habilidades motoras finas y gruesas.



Con una detallada evaluación que incluye pruebas específicas sobre el procesamiento sensorial, con la observación del niño en sus diferentes ambientes y con cuestionarios para los padres y profesores, el terapeuta ocupacional puede identificar los sistemas sensoriales afectados y preparar un programa de actuación acorde con el perfil sensorial de cada niño. Las actividades y adaptaciones propuestas por el terapeuta ocupacional tienen como objetivo nutrir sensorialmente al niño, es decir, son actividades con una alta carga sensorial, sobre todo en los ámbitos proprioceptivo, vestibular y táctil. La intervención puede efectuarse en varios frentes simultáneamente; es decir, por una parte, el niño puede acudir a tratamientos directos en una clínica que cuente con material de integración sensorial, pero además, al mismo tiempo, se pueden incorporar a su ámbito familiar y al escolar actividades y adaptaciones que tengan en cuenta las necesidades sensoriales del niño.

No todos los niños hiperactivos lo son por las mismas causas. Para algunos, la hipersensibilidad táctil es el principal problema; para otros, su hiperactividad tiene primordialmente un origen vestibular, o bien una combinación de dificultades en varios sistemas sensoriales. Lo ideal es, sin duda alguna, una evaluación individual realizada por un terapeuta ocupacional con una formación específica en integración sensorial, algo que, desgraciadamente, no siempre es posible. En este caso de no poder contar con un terapeuta ocupacional especializado en integración sensorial, siempre se pueden aplicar algunas estrategias generales que pueden ayudar al niño hiperactivo en su adaptación a la clase y al ámbito escolar en general. A continuación, veremos algunas de estas estrategias.



No debe olvidarse que el sistema nervioso de los niños que padecen problemas de integración sensorial es menos estable que el de otros pequeños y que, por ello, son niños frágiles en el plano emocional. La estimulación ambiental –ruidos, movimientos, luces, personas, etc.-- puede provocar que el niño sufra una pérdida de control. Es necesario, por tanto, que nos mantengamos alerta respecto al niño y a todo lo que le rodea, con el objeto de poder evitarle situaciones que le supongan perder el control. Situaciones ruidosas o bullangueras, como las que se dan en fiestas de cumpleaños o en recintos de atracciones, que resultan tremendamente divertidas para la mayor parte de niños, son habitualmente muy estresantes para el niño con un problema en su integración sensorial.  Es posible que hasta la actividad del patio del colegio o, incluso, la de su aula escolar le resulten igualmente demasiado estimulantes. Por ello es conveniente que disponga, dentro de su clase, de un rincón tranquilo al cual pueda acudir, retirarse, para recobrar la calma cuando se sienta sobreestimulado y, así, evitar una crisis emocional, una pérdida de control. Sencillamente, una mesa cubierta con una manta puede hacer las funciones de casita de reposo, a la cual el profesor podrá invitar al niño a ir a calmarse cuando éste se encuentre sobreexcitado. Una vez establecido este lugar y dictaminada su función, el propio niño podrá acudir a él de modo autónomo cuando sienta la necesidad de hacerlo, cuando necesite tranquilidad, para rebajar su sobreexcitación. Es fundamental que se respete el cometido de la casita de reposo y que no se convierta en un espacio más para jugar o realizar otras actividades; el niño debe relacionarla únicamente con un lugar de tranquilidad, con su pequeño refugio contra la sobreexcitación.



En cualquier caso, resulta imprescindible que tanto padres como profesores sepan mantener la calma, ya que constituyen un elemento básico del ambiente que rodea al niño. Si el niño llega a perder el control, los castigos servirán solamente para empeorar su autoestima. Lo primero es ayudarlo a recomponerse. El mencionado sitio tranquilo, la casita de reposo, con una manta favorita o un osito de peluche en su interior, puede proporcionar al niño las estimulaciones calmantes que necesita. Algunos niños apreciarán que se les abrace o que se les meza. Un paseo al aire libre, sobre todo si el día está fresco, también puede ayudar.



Todo esto no significa que no se deba disciplinar al niño que presenta problemas de integración sensorial. Un programa de recompensas por buen comportamiento y retirada de privilegios por comportamientos inadecuados es beneficioso para todos los niños. En el caso del niño que tiene dificultad para controlar sus emociones y su nivel de actividad, premiar las ocasiones en las cuales consiga mantener la calma lo ayudará y le dará confianza en sí mismo. Pero hay que poner a su disposición estrategias eficaces para ayudarle a conseguir su objetivo y colaborar con él en el reconocimiento de su propio estado de alerta. Las terapeutas ocupacionales Williams y Shellenberger diseñaron un excelente programa para enseñar a los niños cómo ser más conscientes de sus necesidades sensoriales y cómo modificar su estado de alerta utilizando actividades con alta carga sensorial.



Algunos niños son hipersensibles a los olores y los ruidos ambientales, y la exposición a este tipo de estímulos puede provocar una alteración en el comportamiento y el nivel de alerta. Es conveniente eliminar, en la medida de lo posible, los ruidos que puedan distraer al niño. Por ejemplo, una escuela de Montreal (Canadá) tuvo la feliz idea de poner pelotas de tenis agujereadas en la base de todas las patas de las mesas y sillas para eliminar el molesto ruido causado por el roce con el suelo. Las ventanas y puertas abiertas pueden constituir otra fuente de ruidos que distraen y sobreestimulan al niño con problemas de integración sensorial. Debemos también controlar nuestra voz y procurar hablar suave y tranquilamente.



Ciertos olores, de alimentos, productos de aseo o de limpieza, pinturas, etc. pueden ser estímulos francamente desagradables para algunos niños. Evidentemente, es imposible controlar todos los ruidos y olores ambientales, pero conviene ser consciente de que esos estímulos pueden influir muy negativamente en el comportamiento del niño.



Para algunos niños hiperactivos la proximidad de los compañeros puede ser una constante fuente de tensión. Encontrarse en el medio de una fila puede representar una situación extremadamente estresante. Colocarse en el último lugar de la hilera, desde donde se pueden controlar las distancias con los demás, suele ser una eficaz manera de reducir la tensión vivida por este tipo de niños.



El momento de las comidas, cuando varias personas se sientan a la misma mesa, puede también  constituir otro motivo de tensión. Dejar que el niño coma en un extremo de la mesa ayuda a preservar su espacio personal y, por tanto, a evitar crisis emocionales. Los comedores de los colegios, siempre bulliciosos y llenos de gente, suelen resultar demasiado estimulantes para el niño con problemas de modulación sensorial. Si no es posible que el niño efectúe su almuerzo en su hogar tranquilamente, entonces es aconsejable que en el comedor del colegio se le reserve el lugar más tranquilo, así como que se le encuadre en el turno menos ruidoso.



Lo que más caracteriza el niño hiperactivo es el exceso de movimiento, lo cual puede deberse  a diversas causas. Dicho exceso de movimiento puede ser causado, por ejemplo, por un déficit en los sistemas vestibular y propioceptivo, responsables en gran parte del control postural, lo que hace que al niño le cueste mantener su cuerpo erguido contra la gravedad y busque continuamente apoyos de un modo u otro. Es frecuente que estos niños adopten posturas de verdaderos contorsionistas mientras están sentados, envolviendo sus piernas alrededor de las patas de las sillas, por ejemplo. Otros, sencillamente no consiguen mantenerse sentados  y se caen a menudo de sus asientos. En estos casos, un tratamiento de Terapia Ocupacional basado en la Teoría de la integración sensorial suele ser eficaz para solucionar el problema. Hay otros niños que necesitan una gran cantidad de estimulación (vestibular, proprioceptiva, táctil) para mantener un nivel de alerta adecuado y buscan esa estimulación a través del movimiento. En este caso, los niños afectados se benefician, por ejemplo, de asientos que se mueven, de frecuentes actividades deportivas, de muchas oportunidades para levantarse (ayudar al profesor a repartir papeles, hacer recados, etc.) y, en general, de no pasar demasiado tiempo en situaciones en las que el movimiento no está permitido.



En definitiva, el niño hiperactivo debe ser considerado no solamente desde un punto de vista psicológico y médico, sino también desde un punto de vista sensorial. La intervención del terapeuta ocupacional es fundamental para determinar cuáles son los sistemas sensoriales afectados, qué estímulos sensoriales alteran negativamente el comportamiento y qué estímulos sensoriales pueden ayudar a mantener un nivel de alerta adecuado para la interacción y el aprendizaje.

( Isabelle Beaudry Bellefeuille )







Bibliografía:


BEAUDRY BELLEFEUILLE, I. (2003), Problemas de aprendizaje en la infancia. La descoordinación motriz, la hiperactividad y las dificultades académicas desde el enfoque de la teoría de la integración sensorial, Ediciones Nobel, Oviedo.


BUNDY, A. C., LANE, S. J., MURRAY, E. A. (2002), Sensory Integration: Theory and Practice (2nd edition), F. A. Davis Company, Philadelphia.



ROLEY, S. S .,  BLANCHE, E. I.,  SCHAAF, R. C. (2001), Understanding the Nature of Sensory Integration with Diverse Populations, Therapy Skill Builders, San Antonio.



SENSORY INTEGRATION INTERNATIONAL, INC. (1991), A Parent´s Guide to Understanding Sensory Integration, Sensory Integration International, Torrance, CA.



WILLIAMS, M. S., SHELLENBERGER, S. (1996), How does your engine run?, Therapyworks Inc., Alburquerque, NM.






domingo, 31 de agosto de 2014

Guía para la integración del alumnado con TEA en Educación Primaria

¡Ya hemos vuelto de las vacaciones!

Y que mejor que empezar con un tema que toca en septiembre: el cole
Aquí os dejo una guía que me parece interesante, cual se publicó el año pasado en 'Autismo Diario'  http://autismodiario.org/2013/12/15/guia-para-la-integracion-del-alumnado-con-tea-en-educacion-primaria/



Guía para la integración del alumnado con TEA en Educación Primaria

                                                     “Diferentes mentes, diferentes pensamientos, diferentes maneras de aprender, diferentes maneras de enseñar”. (Frith, 1989)


Existe una gran documentación sobre lo modelos de educación para niños con autismo en la escuela regular u ordinaria. Sin embargo muchos de estos documentos pasan desapercibidos, a pesar de la gran calidad que muchos de estos tienen. Hoy os traemos un trabajo de mucha calidad destinado a profesionales de la educación, una guía del qué, el cómo, el cuando y el por qué. Aborda la atención educativa desde todos los puntos de vista, aunque hace un especial énfasis en el modelo de educación basada en la plena inclusión del alumno. Abarcando desde el proceso de la transición de educación infantil a primaria.
La Guía de Integración para el alumnado con TEA en Educación Primaria” ha sido realizada por la Psicóloga Mª del Mar Gallego con la colaboración del equipo de la Unidad Asistencial de la USAL. Estela Quirós y Surma Visión responsables de las ilustraciones y las colaboraciones de Ricardo Canal Bedia, Blanca Esteban Manjón, Isabel Guerra Juanes, José Miguel Toribio Guzmán y Dolmen Multimedia S.L.

Guia para la integración del alumnado con TEA en Educación Primaria:

sábado, 19 de julio de 2014

¿Cómo estimular la coordinación motora fina de los niños?

La coordinación motora fina es toda aquella acción que compromete el uso de las partes finas del cuerpo: manos, pies y dedos. Se refiere más a las destrezas que se tienen con dichas partes en forma individual o entre ellas, por ejemplo, recoger semillas con los dedos de la mano o pañuelos con los dedos de los pies.
En cambio, la coordinación visomotriz es parte de la motricidad fina, pero aquí, además de la destreza con las partes finas del cuerpo implica la coordinación de éstas con la vista. En ella se consideran habilidades como dirección, puntería y precisión. Entre algunas actividades tenemos rasgar, enhebrar, lanzar, patear, hacer rodar, etc.
En ambos casos el niño mantiene una interacción con los objetos, sin embargo en la primera sólo se trata de una mera manipulación de ellos, mientras que en la segunda es más una exploración en la cual el niño va descubriendo los usos de los mismos.
El objetivo final de estimular la coordinación fina, que como se mencionó anteriormente abarca la visomotricidad, es ayudar al niño a prepararse para la escritura, facilitando la adquisición del grafismo. Esta es la actividad más compleja de este ámbito motor.
A continuación algunas actividades y juegos que ayudarán a estimular la coordinación motora fina, desarrollando habilidades que favorezcan el logro de la escritura:
1.   Juegos para estimular la coordinación motora fina:
-Con los dedos:
  • Cerrar las manos con fuerza y soltarlas suavemente.
  • Unir cada yema de los dedos con el pulgar, uno por uno.
  • Con las manos en puño, sacar cada dedo y moverlo.
Nota: Acompañar estos juegos con canciones.
-Con las manos:
  • Jugar "palmaditas" o "sen-sen", golpeando las manos en forma cruzada.
  • Lanzar objetos a un punto determinado (caja, aro, etc.).
  •  Empujar una botella haciéndola rodar por una línea.
-Con los pies:
  • Levantar pañuelos con los dedos de los pies y ponerlos en una caja.
  • Patear una pelota a un arco.
  • Rodar una pelota por una línea o camino.


Juegos para estimular la coordinación visomotriz:
1.   Con sorbetes y una caja de zapatos, coloca stickers o pegatinas de figuras y formas, haz un agujero donde el sorbete pueda entrar y salir con facilidad, tu niño puede empezar primero sacando los sorbetes, y luego insertándolo de nuevo.  Mientras tu niño es más pequeño, el orificio es más grande.  Puedes hacer esta actividad desde los 2 años de edad.



2.   Utiliza sorbetes o limpiapipas y una botella descartable.  Esta actividad puede realizarla tu pequeño pasados los 12 o 18 meses.  Recuerda que si no le sale bien, puedes intentar con una actividad más fácil, y poco a poco ir aumentando el nivel de dificultad.  



     3.  La cubeta para hielos, una canica y una cuchara pueden ayudar al niño a concentrarse, además de lograr una buena coordinación visomotriz, a través del ensayo y el error. Puedes hacerla desde los 2 años.
 

4.     Utilizamos pinzas, pelotitas de algodón y recipientes para esta actividad que puede hacerla pasados los 2 años, por el nivel de dificultad.


Fuente:  http://cosasdelainfancia.com/articulos/como-estimular-la-coordinacion-motora-fina-de-los-ninos.php

martes, 17 de junio de 2014

¿Qué es el PECS o Picture Exchange Communication System?

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FOTO: Pecs España

Su origen se remonta al año 1985 cuando sus creadores, Andrew Bondy, Dr. en Psicología de la conducta, y la logopeda Lori Frost lo empezaron a desarrollar en Estados Unidos en el programa para niños con autismo del estado de Delaware. El sistema de comunicación por intercambio de imágenes fue desarrollado como un paquete de entrenamiento único, aumentativo o alternativo, que enseña a los niños y adultos con autismo u otras dificultades comunicativas a iniciarse en la comunicación. Ha recibido reconocimiento mundial por centrarse en el componente de iniciación a la comunicación. PECS no requiere materiales complejos ni caros, fue creado por educadores pensando en su uso en una gran variedad de contextos y situaciones.
PECS empieza enseñando a un estudiante a intercambiar una imagen por un objeto deseado con el instructor, el cual inmediatamente refuerza la petición. El protocolo de entrenamiento está basado en el libro de B.F. Skinner “Conducta Verbal”, donde operantes verbales funcionales son sistemáticamente enseñados utilizando estrategias de apoyo y de reforzamiento, que llevarán a la comunicación independiente. El sistema continúa enseñando la discriminación de imágenes y luego como ponerlas todos juntos en oraciones sencillas. En las fases más avanzadas, los alumnos son enseñados a comentar y contestar preguntas directas. De hecho, en contra de lo que muchas personas creen, el uso de este tipo de apoyo visuales en la comunicación, se convierten en grandes potenciadores del desarrollo del lenguaje.
Frost y Bondy creen firmemente que la comunicación es un derecho humano básico y que sólo porqué no puedas hablar no significa que no puedas comunicarte. Tal y como explica Lori Frost, “estos son niños que tienen muchas necesidades que deben ser conocidas por la gente. PECS es una forma de conseguir que estas personas con autismo puedan comunicarse sin hablar. El quid consiste en preguntarse «¿qué estoy haciendo con estos niños y cómo puedo introducir la comunicación en esas actividades?». Tanto si la persona, en última instancia, desarrolla un lenguaje verbal, él o ella necesitará una forma para comunicarse. Nuestro enfoque se basa en la comunicación funcional, la formación altamente especializada, y en los estudios objetivos y externos que miden los resultados.”
Los resultados que ofrece PECS como SAAC se encuentran reflejados en múltiples estudios y artículos publicados alrededor del mundo. Algunos de estos estudios muestran así mismo una relación directa con el uso de PECS y el desarrollo del habla, es entonces cuando se pasa de un sistema alternativo a aumentativo, y en muchos casos acaba siendo innecesario su uso debido al desarrollo de un lenguaje oral funcional por parte del niño. Muchos niños que empiezan a utilizar PECS encuentran un sistema de apoyo con el que desenvolverse verbalmente, sobre todo al empezar a trabajar ciertas fases donde se da un soporte específico para conseguir este desarrollo.

FASES PECS
Fase I Enseña a los estudiantes a iniciarse en la comunicación desde el principio por intercambiar una imagen para un artículo altamente deseado.
Fase II Enseña a los estudiantes a mostrar persistencia en la comunicación y buscar sus imágenes y moverse hacia alguien para hacer su petición.
Fase III Enseña a los estudiantes a discriminar entre las imágenes y seleccionar la imagen que representa el artículo que desea.
Fase IV Enseña a los estudiantes como estructurar una oración para pedir en forma de “quiero…………”
Fase V Enseña a los estudiantes a responder a la pregunta “¿Qué quieres?”
Fase VI Enseña a los estudiantes a comentar sobre cosas de su entorno, espontáneamente y también como una respuesta a una pregunta.
Aumentar Vocabulario Enseña a los estudiantes a usar atributos como colores, formas y tamaños dentro de sus peticiones.
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FOTO: PECS España

Un estudio recién publicado en Mayo,2014, tema del Journal of Autism and Developmental Disorders informa sobre el resultado de un estudio de investigación en intervención temprana, subvencionado por el National Institute of Mental Health (NIMH) con un coste superior a un millón de dólares. El estudio fue dirigido por investigadores de la Universidad de California y fue diseñado a examinar y comparar los efectos de dos intervenciones en habilidades de comunicación y habla en niños pequeños diagnosticados con trastorno del espectro autista: El Sistema de Comunicación por el Intercambio de Imágenes y El Entrenamiento de Respuestas Pivotales (PRT). Los investigadores de la intervención que llevaron a cabo este estudio han estado subvencionados por el NIMH para desarrollar y mejorar la efectividad de ambos PRT y métodos de intervención de formación a padres para niños con autismo durante 25 años.
PECS, es quizá el sistema de comunicación aumentativa más extendido, y promueve el uso a nivel familiar del mismo. La propuesta de incluir a la familia en todo el proceso es ya algo consensuado a nivel internacional, y en el caso de PECS no es una excepción, tanto es así que los programas formativos siempre tienen en cuenta la presencia de familiares. Y este aspecto es un punto importante, y es que como tantas veces se ha insistido desde Autismo Diario, la formación es básica. El disponer de herramientas es básico, pero si no conocemos a fondo la metodología de uso de las mismas, no podremos obtener el máximo rendimiento de las mismas.
Existe la edición en español del Manual de PECS, que según el precio que consta en la web es de 55€, es un material de consulta y trabajo bien elaborado. También existen diferentes cursos de formación que ofrece la empresa Pyramid Educational Consultants. En Español esta formación la ofrece PECS España, tiene un programa de formación continuada por países de habla hispana.


















sábado, 7 de junio de 2014

Alimentación durante el primer año de tu bebé

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Publicado en la comunidad Primer Bebé

Tu bebé ya ha cumplido seis meses de edad, y la leche materna debe complementarse con otro tipo de nutrientes, pues los bebés requieren mayores cantidades de energía, hierro, calcio y vitaminas A, C y D para su óptimo crecimiento y desarrollo.
Una buena alimentación es la base necesaria para un buen desarrollo psicofísico y es fundamental para la defensa contra numerosas enfermedades. Este periodo de la vida de un niño es fundamental para la adquisición de los buenos hábitos alimenticios.
Como ya debemos saber, cada niño es un mundo y sus necesidades son diferentes. Por esta razón no existe una cantidad exacta de comida recomendada. Pero si la evolución de peso es adecuada y no existen patologías asociadas debemos dejar que el propio niño marque su ritmo de comidas. De este modo será él el que decida con exactitud cuánto puede comer, sin obligarle nunca a que coma más.


Necesidades nutricionales
En su primer año de vida el bebé necesitará aumentar su masa muscular, calcio para su esqueleto, mantener su nivel energético y recibir vitaminas.
En la gestación el niño recibe los alimentos de su mamá, si la dieta materna carece de algún nutriente, el niño toma las reservas de ésta. Pero tras el nacimiento su desarrollo sigue un ritmo muy rápido, por lo que para asegurar un buen desarrollo físico y mental los nutrientes deberán encontrarse en la cantidad y proporción correcta. Hasta los 6 meses la leche materna es suficiente y necesaria, pues los enzimas del estómago e intestino aún se están formando y su sistema inmunológico es inmaduro.
A partir de los 6 meses la leche materna no es suficiente y son imprescindibles otros alimentos. Es entonces, a partir de este momento, cuando se produce la incorporación de otros alimentos:
  • Se reduce el número de comidas pasando a ser 4 ingestas diarias.
  • Se produce una transición en la manera de comer pasando de la succión a la deglución.
  • La consistencia de los alimentos debe ir aumentando
  • Este cambio debe ser progresivo, buscando pacientemente el momento oportuno de la incorporación  de cada nuevo alimento.
  • A pesar de todo, la actitud del pequeño frente a este cambio puede ser negativa. Ante esto no debes insistir, sino dejarlo para otra oportunidad.


La variedad de sabores
Durante el primer año aprenderá a distinguir sabores y distinguirá: dulce, salado, ácido y amargo. Para ello es importante no disfrazar los sabores para que el niño nos muestre sus preferencias personales. Al final de este primer año su alimentación debe ser similar a la de un adulto.
Dulce: Es el primer sabor que distingue ya que está asociado directamente a la leche materna. Suele ser aceptado sin problemas.
Salado y ácido: Deben ser incorporados con cuidado. El niño puede sorprenderse, aunque no significa necesariamente rechazo.
Amargo: Este sabor no le agradará, pero le ayudará a formar el gusto.


Leche materna
Es el mejor alimento hasta los 4-6 meses, ya que asegura una alimentación perfecta y cubre todas las necesidades. La sustitución por leches maternizadas sólo debe hacerse por necesidad.
Cereales sin gluten
A partir de los 6 meses se introducen los cereales, todavía sin gluten, ya que el aparato digestivo del bebé aún no está maduro y algunos de estos cereales pueden ser el origen de alergias importantes. Los cereales son ricos en hidratos de carbono, proteínas, minerales, vitaminas y en ácidos grasos esenciales. Aún no es el momento de darle pan o galletas.
Fruta en papilla
La fruta supone un gran aporte de vitaminas, fibra e hidratos de carbono. A partir del 5º ó 6º mes puede tomarla en papilla, generalmente en la merienda. Empieza la primera semana con plátano y zumo de naranja. Después ofrécele otras frutas, como pera o manzana y más adelante añade cereales. No le agregues azúcar, leche condensada ni miel. Y escoge fruta madura, ya que facilita la digestión. Es conveniente pasarla por la batidora y dársela inmediatamente para evitar que pierda sus vitaminas.
Las frutas asonsejadas son: manzana, pera, naranja, plátano, ciruelas.
Las frutas que deberías evitar hasta los 12 meses son: fresas, melocotón, kiwi, melón, cerezas
Jugos de fruta
Aunque existen discrepancias entre los expertos, puede comenzarse con 1 o 2 cucharaditas. Para esto, la mejor fruta es la naranja, ya que es rica en vitamina C. Nunca añadas azúcar. Si está muy ácida opta por el zumo de mandarina.
Verduras
A partir del 6º mes debes darle la primera papilla salada, a base de verduras, que podrán ser frescas o congeladas. Éstas le aportarán minerales y oligoelementos, hierro, sales minerales, vitaminas, fibra vegetal, etc. Puede empezar por la calabaza y la zanahoria que tienen un sabor más dulce. Añade aceite al final, nunca durante la cocción. No le añadas sal. Estos alimentos ya tienen la sal necesaria para el bebé.
En el momento de dárselo ten paciencia porque al principio no suele gustarles. Comienza con cucharaditas de caldo de verduras para que se acostumbre al sabor.
Las verduras recomendadas son : Papas, batatas, zanahoria, puerro, calabacín y calabaza.
Verduras a evitar: Col, coliflor, repollo, apio, espinacas, rábano y remolacha. 
Carnes
A partir del 7º mes tu pequeño ya puede comer carne. Dásela, junto con el puré de verduras, cocida sin piel ni grasa y pasada por batidora o trituradora. La carne le aportará hierro, potasio, fósforo, proteínas, minerales y vitaminas.
Las carnes recomendadas al 7ª mes son: pollo, pavo y cordero. La carne roja conviene evitarla hasta después del año.
Cereales con gluten
Después de los 12 meses ya podrán tomar cereales con gluten como el trigo, la avena o la cebada, así como pan y galletas.
Pescado
Algunos nutricionistas recomiendan introducirlo entre  los 10 meses, mientras que otros recién recomiendan hacerlo luego de los 2 o 3 años .
Es conveniente comenzar por pescado blanco (merluza, gallo, lenguado, mero, rape, etc).  Deberás cocerlo limpio de espinas y piel y añádirlo  al puré de verduras sustituyendo a la carne 2 veces por semana. El pescado es rico en ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, vitaminas A y D. yodo, fósforo, sodio y potasio
Huevo
Se recomienda introducirlo luego de los 12 meses, eso sí, siempre cocido y empezando por la yema, ya que la clara además de ser indigesta puede originar alergias. Añádela cocida al puré de verduras, nunca más de 1 o 2 veces por semana.
Yogur
A los 10-11 meses los bebés pueden consumir yogures naturales o mezclados con frutas pero nunca con azúcar o miel. Le proporcionará calcio y proteínas de alto valor biológico.
Los yogures  probióticos se adaptan mejor al bebé porque están hechos con leche de continuación, por lo que se pueden administrar desde los 8 meses.
Agua
Es la sustancia más importante de nuestro organismo y es el medio de transporte de las sustancias nutritivas. Al incorporar los alimentos semisólidos debemos administrarle a nuestro pequeño agua mineral, servida en un vaso involcable para que incorpore la diferencia con la leche.
Recomendaciones generales
  • El bebé debe estar sentado cuando coma.
  • Se le deben ofrecer los alimentos sólidos dos horas después de tomar la leche.
  • Hay que dárselos con cuchara.   Nunca con tenedor.
  • No se les debe adicionar sal, azúcar ni condimentos.
  • Se debe iniciar con pequeñas porciones e incrementarlas progresivamente, a medida que el bebé las acepte.
  • Los alimentos se deben introducir de uno en uno, en pequeñas cantidades y generalmente introducir un alimento nuevo cada 5 días a 1 semana. Hay que evitar darles alimentos con gluten (cualquiera que lleve trigo, avena, centeno o cebada) antes de probar cereales como arroz y maíz.




sábado, 31 de mayo de 2014

Estrategias efectivas para enseñar a los niños con autismo

 ESTRUCTURAR EL AMBIENTE
 La estructura física de un lugar es la forma como están distribuidos los espacios, muebles y materiales. Lo que el niño o niña ve en un lugar le informa o sugiere la actividad que se va a realizar, así como los materiales que puede utilizar y los que no. Un ambiente organizado y ordenado permite que el niño o la niña permanezcan en la actividad y se motive por aprender.


  ESTRATEGIAS VISUALES
 Todos los materiales visuales, ya sean dibujos, láminas, fotografías o símbolos, son elementos de gran ayuda para los niños y las niñas con autismo, tanto para el aprendizaje, el desarrollo de la comunicación, como para aumentar su comprensión y regular su comportamiento.



AGENDA DE ACTIVIDADES
Los padres y maestros coinciden en lo efectivo que resulta anunciarle al niño o a la niña mediante dibujos o mediante objetos, la secuencia de actividades que se van a realizar en el día. Esto les permite ajustarse a lo que va a suceder, en lugar de dedicarse a otras actividades que quieren hacer a cada momento.  Gradualmente la agenda visual les permite estar bien dispuestos a realizar las actividades programadas.


 ANTICIPACIÓN
Debido a su particular forma de procesar la información, los niños y las niñas con autismo evocan en su mente las imágenes de lo que conocen o ha ocurrido antes. Lo que es nuevo o diferente de lo habitual les genera ansiedad y malestar. Por tanto, anticipar es fundamental para que la novedad o los cambios no los sorprendan. Consiste en dibujarle o mostrarle una foto mientras se le explica la situación que va a vivir a continuación.


 Esta estrategia es siempre útil y tiene muchas aplicaciones. Sirve para anticipar cambios de actividades, para avisar que algo no ocurrirá como el niño o niña esperaba, para darle información sobre un sitio nuevo que se visitará, o para aclararle el comportamiento que se espera que tenga.


Uso de anticipación para informarle cómo es un lugar nuevo que visitará: “Vamos a ir a la finca de una amiga mía en San Luis. Nos vamos a ir en bus y nos demoramos una hora. En la finca hay un río cerca, donde nos podemos bañar, pero todos juntos. Hay un lago con patos, pero ahí no nos podemos meter. Hay muchas gallinas en el corral y unos caballos en los que no vamos a montar. Allá hace mucho calor, van a ir 5 niños y muchos adultos.”


 LLEVARLO A CONOCER Y EXPONERLO A MUCHOS SITIOS
Muchos padres evitan salir a diferentes sitios con sus niños o niñas con autismo, porque se comportan de manera inadecuada, con pataletas o conductas repetitivas. Los padres se avergüenzan de las miradas que reciben, ya que muchas personas de forma imprudente incluso los culpan y creen que es un malcriado; no saben cómo manejar esta situación, por el comportamiento irritable del niño o de la niña y terminan encerrados en sus casas para evitar problemas. Esto es un error, porque de esta manera consiguen que se aísle cada día más y no aprenda como comportarse apropiadamente. Además los niños y las niñas que pasan mucho tiempo encerrados, se vuelven más inquietos e irritables. Los padres y madres que han logrado progresos con sus hijos o hijas, cuentan que para mejorar la conducta social de sus hijos y superar situaciones como las mencionadas, les han servido las siguientes estrategias:


-Anticiparle con una agenda visual, el lugar que van a visitar y las actividades que realizarán.


-No frecuentar siempre los mismos lugares, ir a diferentes parques, supermercados, cambiar de rutas, visitar diferentes familiares. Esto le permite al niño adaptarse con más facilidad a los cambios de entornos.


-Cuando van a realizar una visita, o ir a un lugar donde les tocará esperar, es útil llevar algunos juguetes del agrado del niño o de la niña.


-En casa se le anticipa que los puede utilizar al llegar a tal lugar. Esto evita que el niño o la niña comiencen a tocar lo que no debe y evita que comience a comportarse en forma inadecuada porque está aburrido.


 HACERLE EXIGENCIAS ACORDES A SU NIVEL DE DESARROLLO    
Es necesario tener presente lo que a su edad se debe aprender en las diferentes áreas del desarrollo: motricidad gruesa (movimientos de piernas y brazos) y fina (movimientos de precisión con las manos), comunicación, socialización, independencia personal, cognitiva. Si al principio, el niño o niña con autismo no aprende al mismo ritmo de sus compañeros, no se debe desistir. Se deben emplear diferentes apoyos e insistirle de buena manera.Entre estos apoyos están:


Mostrar lo que otro niño o niña hace. El modelo es el mejor apoyo para que un niño o una niña con autismo aprendan, porque ya se sabe que su estilo de aprendizaje es visual.Insistirle verbalmente sin mostrarle lo que se espera de él, no es igual de efectivo; incluso el exceso de información verbal los molesta.


Acompañamiento de sus compañeros. Esta estrategia se conoce como “pares tutores” y consiste en buscar compañeros que le ayuden al niño o a la niña a realizar la actividad


Dividir la tarea en pequeños pasos y hacer un dibujo o una fotografía de cada paso.Mostrar en imágenes cada paso que se va a realizar le ayuda al niño o a la niña con autismo a completar una tarea.


Exigirle las mismas actividades. El niño o la niña con autismo debe realizar las mismas actividades que sus compañeros.Si todos están haciendo una ficha, él o ella también la debe hacer. Puede requerir que se le lleve la mano, o traerlo desde otro lugar muchas veces, pero se debe insistir.


Si quiere realizar una actividad diferente, se le debe mostrar en la agenda visual la imagen de la actividad que están haciendo en el momento; se le muestra lo que hacen los demás y se le insiste.Indicarle claramente lo que se espera y no se espera de la tarea.


DAR INSTRUCCIONES EN FORMA APROPIADA
Es frecuente que los niños y las niñas con autismo no sigan las instrucciones que reciben y continúen en su actividad como si no oyeran, porque no comprenden las palabras que les dicen. Es fundamental para su desarrollo, que aprendan el significado de las instrucciones que se les dan y que las cumplan como los demás compañeros.


Inicialmente se les enseña a reconocer instrucciones simples como “siéntate”, “párate”, “guarda”, “mira acá”, “coge”, “dame” , etc. El adulto le debe dar la instrucción frente a la cara, con una frase corta, de una a tres palabras. Se espera un instante y si el niño o la niña no realizan la acción, se le guía para que la realice. Es muy importante felicitarlo cuando la realice, para que comprenda que esa era la acción esperada y se motive a repetirla. Cuando entienda y cumpla con estas órdenes, se le solicita a otras personas que también se las dé, para que no se acostumbre únicamente a la manera como lo dice la jardinera, el padre o la madre.


Luego se enseña otra serie de instrucciones. Es un error dar la instrucción cuando el niño o la niña no está atendiendo.No se debe dar la orden desde lejos, o cuando el niño o la niña está muy concentrado en algo, pues debido a su atención en túnel no escuchará lo que se le dijo. Por esto es necesario estar al frente para hablarle.


No se debe repetir la instrucción. Con frecuencia, los adultos no esperan a que el niño o la niña entiendan  y actúen, sino que repiten muchas veces la instrucción, y los confunden por el exceso de información verbal.


Otro error es dejar la instrucción sin cumplir. Es necesario asegurarse que el niño o la niña realicen la acción indicada en la instrucción, para que esas palabras tengan significado.


EXIGIR LAS MISMAS NORMAS DE COMPORTAMIENTO
Antes que considerarlo como un autista, hay que recordar que es un niño o una niña. Muchos padres, madres, cuidadores o jardineras olvidan esto y utilizan el autismo como explicación o justificación para su comportamiento, y no le exigen lo mismo que a los demás.


El autismo no puede ser excusa para que deje de cumplir las normas.


Una experta en autismo, les dice a los padres y madres en sus conferencias:“Una cosa es que su hijo tenga autismo y otra es que sea maleducado”.Para que cumpla las normas, muchas jardineras y padres sugieren:Anticipar las conductas esperadas. Se deben ilustrar las normas o hábitos que se esperan, así como aquellas que no. Hacer cumplir las normas y no ceder. Se deben hacer cumplir sin permitir que se vuelvan un juego o que el niño o la niña logre evadirlas. Una jardinera refiere que un niño con autismo en su grupo hacía pataletas cuando no se hacían las cosas como él quería. Ella y los compañeros aprendieron a ignorar su llanto. Si estaba enojado, le recordaban con las láminas de la secuencia de actividades lo que correspondía hacer en el momento. Gradualmente el niño aumentó su tolerancia a diferentes situaciones y sus pataletas fueron desapareciendo.


UNIFICAR CRITERIOS
Muchas veces sucede que los adultos que tienen relación con el niño no se ponen de acuerdo sobre las normas que debe seguir el niño o la niña. Algunos exigen una norma, otros no lo hacen; algunos le ceden, otros le exigen, lo que no facilita que aprenda y avance.


En el jardín pueden estar varias personas, así que todos deben conocer el sistema de apoyos visuales que se utiliza para recordarle al niño o a la niña las actividades o normas que corresponden al momento; la persona directamente responsable no debe ser la única que le habla y le explica al niño.Es frecuente que las demás jardineras que no están a cargo directamente, actúen como si le “perteneciera” solamente a la titular. Deben tener presente es responsabilidad de todos.


TRABAJO EN EQUIP0
Es necesario que la jardinera, el cuidador y los padres se pongan de acuerdo en las pautas para manejar su comportamiento inadecuado, favorecer su socialización, fomentar su comunicación y, en general, todo lo que se le debe enseñar.


EMPODERAMIENTO
Esta palabra no es muy común. Significa dar poder, lo cual es sinónimo de fortalecerse. Antes se pensaba que cuando una persona enfrentaba un problema de cualquier tipo, debería buscar una institución o un profesional para que le diera solución. En los últimos años se busca que las personas mismas aprendan sobre la situación que viven, a gestionar apropiadamente los recursos y se fortalezcan. En el caso del autismo, los padres, las madres, los cuidadores y las jardineras que más satisfacciones reportan con los logros alcanzados en sus niños y niñas, son aquellos que se han propuesto aprender sobre el tema, asumir esta experiencia como un reto y no resignarse a que sean otros quienes consiguen los avances. Empoderarse implica aprender sobre el tema y llenarse de fuerza, valor y motivación para emprender las acciones necesarias para el desarrollo del niño o de la niña.


 ELOGIO Y RECONOCIMIENTO
Los niños y las niñas con autismo, como ya se ha mencionado, tienden a mantener unos pocos intereses y sus puntos de vista son muy rígidos. Por esta razón, necesitan muchas estrategias que les ayuden a ampliar sus intereses, a tener en cuenta lo que los demás piensan y a enfocarse en las reacciones de las otras personas, para saber cómo comportarse en forma apropiada. Cuando logran algún avance en estos aspectos, deben ser elogiados por su esfuerzo. Por otra parte, se pueden frustrar si fracasan o las cosas no les resultan bien. Por esto resulta muy útil emplear con frecuencia frases positivas y acciones que les indiquen a los niños que lo que han hecho es lo que esperamos. Hay muchas maneras de hacerlo:También pedirles que hagan dibujos de objetos cotidianos o de situaciones de la vida diaria y luego se les pregunta sobre ellos, para que por esta vía se aumente su capacidad de expresarse.


 Habilidades de memoria. Se les pueden asignar actividades en actos sociales como cantar, recitar, puesto que recuerdan fácilmente canciones, poesías, rimas.
Si han aprendido alguna información o actividad, puede servir de modelo o monitor a otros niños. Una profesora de un jardín se dio cuenta de que su alumno con autismo tenía muchos conocimientos sobre los planetas; lo llevó a todos los otros salones de clase, para que les hiciera una exposición sobre el tema.

Habilidades para el uso de aparatos. Es muy frecuente que los niños y niñas con autismo aprendan fácilmente a utilizar el equipo de sonido, juegos de video de computador. Esto puede servirles para entretenerse y luego compartir estas actividades con otros niños o niñas. Los que tengan posibilidad de usar un computador en su casa o comunidad, pueden aprender juegos, se les pueden mostrar imágenes de muchos temas, se les puede enseñar a dibujar y más adelante a practicar lectura y escritura.


 No hay por qué sentir temor de que el niño pase todo el tiempo en esto, puesto que para evitarlo se emplea la agenda visual, en la cual se le muestra que realizará otras actividades adicionales.


 Decirle “muy bien”, “esto te quedó excelente”, “así era” También hacerlo con expresiones como un aplauso, una sonrisa, un gesto manual. Emplear signos como una cara feliz, un sello.


APROVECHAR FORTALEZAS
Las personas con autismo tienen muchas habilidades, que es necesario descubrir y aprovechar: Habilidades para el dibujo. Se debe emplear esta habilidad para establecer relación con otros, animándoles a que realicen dibujos o tarjetas para sus familiares o compañeros.


Referencia : Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF)en alianza con Sense Internacional (Latinoamérica), INCI, INSOR, Habilitat, la Fundación Niñez y Desarrollo, la Fundación Integrar y la Fundación Fe.


Fuente: La página de Jazmín a través de TEAyudaremos