jueves, 12 de septiembre de 2013

Grupo para bebes

Aquí estoy de vuelta del verano con nuevas ideas y las pilas cargadas.
Os presento el grupo de bebes, algunos ya lo conocen del curso pasado, que vamos a empezar con grupos nuevos uno en Granada y uno en el Barrio de Monachil.
Anímate a probarlo, aqui os dejo la información.

Os deseo a todos un buen comienzo
Saludos
Astrid



Grupo de bebes



con su madre/padre

(1 a 14 meses)
- Juegos que acompañan el desarrollo
- Psicomotricidad
- Despertar los sentidos
- Relajación y masaje infantil
- Charlas e intercambio de experiencias
- Conocer otras madres y/o padres


¡Ven a disfrutar las actividades con tu hijo!
Primera hora gratis

Empezamos con grupos nuevos
Plazas limitadas
Lunes
Hora: de 10.00 a 11.30h
Al lado del Palacio de Congresos(Granada)

Miércoles
Hora: de 10h a 11.30h
Barrio de Monachil



Para más información:
635203884 (Astrid) astrid.456@hotmail.es












viernes, 19 de julio de 2013

La pirámide de la actividad física




La pirámide de la actividad física nos dice que para un buen desarrollo psicomotor, físico, emocional y social hay que buscar el equilibrio en nuestras actividades cotidianas.Comparte con los tuyos momentos de diversión y movimiento



jueves, 4 de julio de 2013

27 cosas que deberían haber experimentado tus hijos antes de cumplir los 6 años

Cada generación de niños lo tiene más difícil que la anterior. La mayoría de los niños de hoy van y vuelven a la escuela en el auto de los papás y por las tardes pasan cada vez más tiempo recluidos en casa. No es raro ver que los parques infantiles están a menudo vacíos bastante antes del anochecer.
Nuestros hijos viven en una especie de burbuja, bajo una lluvia diaria de estímulos artificiales y es habitual que tengan como primer recurso para entretenerse algúngadget electrónico o bien se enganchen a la pantalla del televisor. La escuela, las tareas escolares, las extra-escolares…Pero ¿de cuanto tiempo disponen en la actualidad los niños para ser niños?.
Niños y naturaleza
Saltar, gritar, caminar descalzos, mancharse la ropa, correr. Jugar, caer y aprender a levantarse sólos para seguir jugando. Experimentar con el propio cuerpo y con sus límites, recorrer prados, bosques, ríos y zonas verdes libres de autos y de contaminantes.
Investigar de que está hecho el mundo. Salir a explorar toda la magia de lo que les rodea bajo la mirada cómplice de los padres o perderse con los amigos en una cueva secreta hecha con cartones…
En los últimos años  un cúmulo de investigaciones científicas de diferentes disciplinas confirman esta idea: el juego libre y espontaneo, lejos de una pérdida de tiempo, es imprescindible para una crianza plena… aunque ahora sea a nosotros a quien nos toque lavar la ropa al llegar a casa.
A continuación una lista de las 27 cosas que todos los niños hijos deberían haber experimentado antes de los 6 años. Está redactada por unos educadores de las escuelas infantiles verdes danesas.  Tal vez no haya sido posible cumplir estas 27 cosas antes de los seis para tu hijo o ni siquiera todavía para ti asi que, en ese caso,  ¿a qué esperáis?.
Seguro que entre todos se nos ocurren varias más, no olvides dejar tu comentario.

Via Grupo de juegos en la naturaleza Saltamontes, de Collado Mediano de Madrid.







martes, 18 de junio de 2013

Juegos y juguetes para niños con autismo


Los niños con autismo juegan, como todos, aunque con sus particularidades. Por ello, existen juguetes que se adaptan mejor que otros a sus características y que pueden ayudarlos a manejar mejor aquello en lo que fallan. Presentamos algunos novedosos y otros que ya existen en el mercado. Para elegir los que van con un niño en particular siempre es necesario tener en cuenta al propio interesado y no olvidar que, más allá de las cuestiones didácticas (que, intencionalmente o no, siempre están en cualquier juego), jugar tiene que proporcionar un disfrute en quien juega.

Articulo de la revista 'El Cisne' digital. Al final os dejo el enlace.
<p>Juegos y juguetes para niños con autismo</p>Preliminares
El juego es prácticamente una actividad natural en los niños. Es una de las formas de explorar el universo que los rodea y de ir comprendiendo de manera no traumática cómo es el entorno social y físico en el que les toca habitar.
También es una manera de relacionarse con los otros y de posicionarse respecto del entramado de interacciones y de ubicarse, acomodándose paulatinamente, en los roles asignados culturalmente, en su lugar y su tiempo, para su sexo, nivel socioeconómico y una serie de microvariables que comprenden su familia, su barrio o localidad y muchas otras. Por supuesto que esa ubicación no es inmutable y para siempre, puesto que las costumbres cambian y también intervienen factores afectivos, cognitivos, etc., de la propia persona.
Al mismo tiempo, se desarrolla mediante la actividad lúdica la capacidad de representar y simbolizar, que da cabida a lo que se conoce como juego social, es decir, aquel que involucra a otros y requiere imaginar y fingir, basándose para ello en lo que el niño ha observado, sea un superhéroe de un programa de televisión o cualquier actividad que ha captado en la realidad.
Otra de las funciones (y no la menor) es la de proporcionar esparcimiento mediante una actividad placentera.
A su vez, el juego está considerado como una valiosa herramienta pedagógica, que, sobre todo en los más pequeños, resulta muy útil para incorporar contenidos normados, más allá de que el juego en sí mismo, aun aquel no programado, ayuda a anexar saberes.
Las formas de jugar van evolucionando junto con los pequeños, agregando complejidad simbólica y pasando a actividades que incorporan normas para su desarrollo.
En realidad, el juego, de una manera u otra, nos acompaña toda la vida, a algunos más, a otros menos.
Pese a las diferencias apuntadas acerca de lo geográfico, social, familiar, epocal, etc., la estructura que se observa en la operación lúdica, al menos desde Piaget hasta el presente, podría decirse que es universal. Es decir, cada niño tiene sus peculiaridades al respecto, pero la sucesión de pasos sigue patrones que involucran a la gran mayoría.
Decimos que a la gran mayoría, porque hay niños que, por cuestiones motoras, sensoriales y de diversos tipos no es que no juegan (salvo excepciones), sino que lo hacen de manera diferente.
Dentro del universo del juego infantil, los juguetes poseen una atracción mágica, más allá de las campañas de marketing (en ocasiones, la caja y el embalaje de un electrodoméstico resultan una fuente inconmensurable de actividad lúdica, por ejemplo).
Así como hay juguetes apropiados para cada edad evolutiva de los pequeños, también existen aquellos que se adaptan mejor a las particularidades de los niños que portan alguna discapacidad.
En este caso, vamos a referirnos concretamente a algunos que han sido diseñados o que pueden acomodarse a las peculiaridades de los niños con Autismo y que, además de proporcionarles momentos de diversión, puedan estimular sus sentidos, su socialización y/o su aprendizaje.

seguir leyendo











viernes, 24 de mayo de 2013

10 cosas importantes que hemos aprendido sobre el autismo en el último año

Avances sobre los TEA en un año

3lop
A veces algunas personas tienen la sensación de que la investigación es una pérdida de tiempo, que no avanzamos, que seguimos en muchos temas igual que hace veinte años. No es verdad. No ha llegado el día que todos soñamos donde los periódicos amaneciesen con el titular “Se encontró la cura del cáncer” pero muchas personas afectadas viven más, viven mejor, algunos tipos de cáncer se curan y sabemos mucho más sobre su origen, sus causas, sus mecanismos, las posibles dianas para las terapias, hay nuevas líneas de medicamentos y muchas cosas más. En el ámbito de los TEA pasa lo mismo. Por eso me parece interesante una noticia de AutismSpeaks donde hablaba de 10 cosas importantes que hemos aprendido sobre el autismo en el último año. Son éstas:
  1. Una intervención temprana y bien diseñada sobre el autismo no solo mejora los comportamientos del niño, mejora su función cerebral. 
  2. Ser no verbal a los cuatro años no significa que esos niños con autismo nunca hablarán. La investigación muestra que, de hecho, aprenderán a usar palabras y casi la mitad aprenderán a hablar con fluidez. Leer más.
  3. Aunque el autismo tiende a  ser una condición para toda la vida, hay un grupo de niños con TEA que muestran tanto progreso que al cabo de unos años ya no cumplen los criterios para un diagnóstico de TEA. Es decir, pasan de tener un TEA a no tenerlo. De nuevo una intervención temprana y de calidad parecer ser la clave pero no todos muestran el mismo progreso y no sabemos por qué es. Leer más.
  4. Muchos hermanos pequeños de niños con TEA tienen retrasos en el desarrollo y síntomas que se parecen a los del autismo aunque no presenten todos los criterios exigidos para el diagnóstico. Estos niños también se benefician de una intervención temprana. Leer más.
  5. La investigación confirma lo que los padres siempre han dicho sobre los niños con TEA: se escapan corriendo. Es común, es peligroso y no es la consecuencia de que los padres no hagan bien las cosas. Leer más.
  6. El ácido fólico, tomado antes y después de que una mujer se quede embarazada, reduce el riesgo de autismo en el niño. Leer más.
  7. Una de las mejores maneras de promover las habilidades sociales en un niño con TEA es explicar a sus compañeros de clase como hacerse amigo de alguien con trastornos del desarrollo. Leer más.
  8. Los investigadores pueden detectar señales presintomáticas de autismo tan pronto como a los seis meses. Se piensa que ello puede permitir intervenciones más tempranas y conseguir mejorar los pronósticos. Leer más.
  9. Los primeros medicamentos dirigidos hacia los síntomas clave del autismo están mostrando buenos resultados en las primeras pruebas clínicas. Leer más.
  10. Inversores, empresarios y programadores responden muy favorablemente cuando se les piden productos y servicios para las necesidades no cubiertas de la comunidad de niños y familiares afectados por un TEA. Leer más.

sábado, 11 de mayo de 2013

¿Por qué los niños con hiperactividad tienen problemas con las matemáticas?


tdah_calculo.jpg 
Los niños con hiperactividad presentan grandes dificultades a la hora de abordar tareas de índole científico-tecnológica. Esto se debe a: su incapacidad para el procesamiento global de la información, falta de flexibilidad cognitiva, estilo de aprendizaje impulsivo y poco reflexivo. 


Concretamente su falta de atención genera un problema en el área matemática, por tanto, se debe detectar cuáles son los obstáculos con los que se enfrenta este alumnado para la realización de problemas matemáticos. Nuestra herramienta será la observación directa y sistemática de cómo realizan los problemas y estrategias que utilizan para resolverlos: errores que suelen cometer, si suele frustrarse, si se da cuenta de que opera mal o si,  por el contrario, cree que procede de forma adecuada, si se muestra seguro o , si por el contrario, pide ayuda constantemente. A continuación se especifican los errores más frecuentes asociados a las características de estos niños:
imagen%20texto.jpg
Niños que leen el problema pero se saltan palabras o las cambian para dar sentido a algo que no comprenden: Este es un problema frecuente en los niños hiperactivos. Por lo general, proceden de forma impulsiva leyendo toda la información de una vez, sin analizarla a medida que la descifran. Comenzaremos por el entrenamiento en descifrar instrucciones escritas. Esto frenará su impulsividad y contribuirá a que puedan anotar los datos a medida que descifran el enunciado. Luego aplicaremos estas estrategias a los problemas de matemáticas enseñándoles a representar, a medida que van descifrando el enunciado, los datos del problema mediante un dibujo.
Niños que equivocan los datos al anotar la información en el papel: Éste es un problema que suele ir ligado al anterior. En este caso, los niños son lo suficientemente reflexivos como para leer correctamente el enunciado, pero siguen haciéndolo de corrido, sin detenerse a analizar lo que tratan de procesar. Estos niños manipulan los datos que recuerdan y los combinan en un intento de darles sentido. Por este motivo, equivocan con frecuencia la información que se agolpa sin sentido en su cabeza. Se empieza por el entrenamiento en descifrar instrucciones escritas para pasar luego al entrenamiento en autoinstrucciones, con el fin de enseñarle a organizar y comprender la información.
Niños que no entiende el problema a pesar de que lo leen correctamente: En ocasiones, podemos observar que un niño utiliza las estrategias del entrenamiento en descifrar instrucciones escritas (lee despacio y va anotando la información a medida que aparece) y aun así, no comprende nada. Puede suceder que su pensamiento sea poco abstracto, demasiado concreto, que tenga cierta dificultad para representar mentalmente la información que se deduce de los enunciados. Para comprenderlos necesitan poder palpar la información, es por ello que es conveniente representar los problemas de matemáticas con un dibujo, una interrogante a lo que me piden, pensar en qué operación utilizar, si no imaginar cómo lo haríamos en la vida real y pensar si el resultado tiene sentido.
Niños que no saben si deben sumar, restar dividir o multiplicar: Para ello asociamos el signo a la operación a través de un pequeño juego que les ayude a asociar cada operación: sumar (poner cosas), restar (sacar cosas), multiplicar (poner cosas muchas veces), dividir (repartir cosas). Utilizamos el juego "poner y quitar" para asociarlo: utilizamos una cartulina con cuadrícula y en 1ª fila se dibuja un punto negro. Se trata de poner o quitar fichas del cartón según indiquen los dados y gana el primero que complete su cartón. El objetivo es automatizar el significado de los signos que representan las operaciones matemáticas básicas para después llevar a cabo una generalización a la hora de interpretar los enunciados matemáticos.
Niños que entiende el problema, saben lo que tiene que hacer pero se despistan al calcular: Estos niños entienden el problema, saben lo que tienen que hacer (sumar, restar, multiplicar, dividir), pero olvidan las que se llevan o copian mal los datos al realizar las operaciones. Hay que concienciar al niño de que su problema reside únicamente en este punto, ¿Cómo? Utilizando las autoinstrucciones (paro, miro, decido-qué y cómo, atento, sigo (lo hago), repaso), para reducir la impulsividad. Cuando un niño ha realizado un problema incorrectamente y repasa su ejecución con la ayuda de las autoinstrucciones de Meichenbaum, descubre que ha realizado bien el primer paso (sabe qué debe hacer: paso 1), que sus estrategias para realizar el problema han sido correctas (sabe cómo hacerlo: paso 2), pero ha procedido de forma impulsiva y desatenta (no ha tenido en cuenta que debe estar atento y tener en cuenta todas las posibilidades: paso 3). La estrategia a seguir será: recordar que debe estar muy atento en ese momento del problema. También podemos representar "las llevadas" a través de dibujos y si se le olvida el signo por despiste colorearlo siempre del mismo color.
Niños que suma con los dedos y muy lentamente: Si queremos desarrollar el cálculo mental, debemos hacer que memoricen sumas sencillas, para esto se pueden utilizar distintos juegos. Podemos utilizar un taco de fichas de archivador de color blanco, o confeccionar hojas con sumas simples para luego cronometrar el tiempo que tarda el niño en hacer cada fila. Al repetir el mismo grupo de operaciones todos los días, el niño podrá ver si va reduciendo el tiempo. También podemos utilizar una tarjeta y colocar una sola operación matemática y por el reverso el resultado. Barajar las tarjetas y tratar de asociar esos números con el resultado, de modo que sea rápido para automatizar el cálculo y que se fie de su memoria, dejando de contar con los dedos.
Niños que no saben las tablas de multiplicar: Procederemos a ayudarlos a memorizarlas de corrido utilizando canciones o soniquetes, para luego practicar con el mismo sistema de tarjetas del apartado anterior.
imagen%20texto%202.jpg 
  
BIBLIOGRAFÍA
Orjales Villar, I. "Déficit de atención con hiperactividad. Manual para padres y educadores". CEPE (2011).

miércoles, 1 de mayo de 2013

9 Razones para evitar hacer caminar a los bebes


Un articulo de Emmi Pikler traducido al español para todos los papas de bebés de 5 meses en adelante. Cada vez hay más niños que no quieren estar ni tumbados ni sentados, pero claro ¿desde que edad les conviene esto?


1. Cuerpo sabio  
“Sólo un bebé sabe exactamente la manera en que sus articulaciones deben estar alineadas” Mejor es dejar a nuestros bebés  caminar cuando estén listos, y al hacerlo, fomentar la conciencia mental y física.

2. Seguridad
La conciencia y la seguridad van mano a mano, y hacer caminar a los bebés les hace menos conscientes – les da una falsa sensación de equilibrio y de sus capacidades – que puede ser peligroso. Pero los bebés a los que se les da libertad para moverse y desarrollarse ganan  conocimiento de sí mismos y seguridad. Su sentido del equilibrio interior y el juicio intacto, los movimientos están cuidadosamente calculados, y tienden a hacer menos movimientos imprudentes.

3. Hábitos, dependencias
Al hacer caminar a los bebés, probablemente querrán hacerlo una y otra vez. Los bebés son extremadamente aficionado a la repetición.
4. Padres = dolor de espalda
No digo más.
5. Frustra juego independiente
El hábito de caminar crea una dependencia innecesaria e improductiva en el adulto para el entretenimiento. Involucrar a los padres para repetir la actividad se convierte en una distracción cuando el niño puede ser feliz trabajando en el desarrollo de las habilidades motrices por su cuenta, o participan en otras más educativas, creativas y exploratorias y autogeneradas.
 6. Restrictivo    
Aunque es probable que creemos que nuestra bien intencionada manipulación de un bebé le está ayudando a aprender a moverse libremente, en realidad lo estamos restringiendo (de la misma manera que cuando  hacemos que se siente o que se quede de pie cuando aún no está preparado para hacerlo solo). Los bebés necesitan mucha práctica para moverse libremente, para obtener nuevas habilidades. Lo mejor es animar a que sientan libertad y confiar en ellos. Sólo los bebés saben lo que están dispuestos a hacer y lo que están trabajando.