¿Qué es el sistema vestibular? ¿Para qué sirve?
Cuando un bebé llora o está inquieto, para calmarlo, instintivamente
lo mecemos (de un lado a otro), lo balanceamos (de delante a atrás), lo
sacudimos (de arriba abajo). Esto funciona, porque esos movimientos
estimulan su sistema vestibular, situado en el oído interno, responsable
del equilibrio emocional y del futuro equilibrio físico del niño. Hoy
día también sabemos, que esos movimientos están preparando la base para
el éxito en las actividades lectoras, matemáticas, capacidades del
lenguaje, atención, autoconfianza, seguridad y equilibrio interior.
El equilibrio físico, la experiencia de sentir estabilidad bajo los
pies, aporta seguridad y autoconfianza, siendo básico para el equilibrio
emocional. Nos aporta estabilidad y quietud interior, lo que nos
permite estar centrados. Rudolf Steiner a través de su amplia teoría
de
los doce sentidos
y su vinculación con diversos aspectos emocionales y cognitivos nos
abrió ya hace 100 años la mirada a la importancia del desarrollo del
sentido del equilibrio en la primer infancia como base de las futuras
capacidades de escucha y equilibrio emocional. Jean Ayres en su
publicación “El niño y la integración sensorial”, también incluye el
sentido propioperceptivo y del equilibrio como sentidos fundamentales
para el aprendizaje. Sus investigaciones durante la década de los 60 y
70, que son la base de la terapia de
integración sensorial. En la actualidad Sally Goddard, también profundiza sobre este tema en su libro “El niño bien equilibrado”.
¿Cómo sabemos si el sistema vestibular está maduro?
En los niños, un requisito fundamental para ser capaces de estar
quietos y de escuchar atentamente, es tener maduro su sistema
vestibular. Sabemos que ha conseguido esta madurez, cuando es capaz de
controlar su cuerpo en equilibrio, por ejemplo, si es capaz de estar a
la pata coja durante varios segundos y a la vez hablar.
¿Cómo podemos ayudar a los niños a madurar su sistema vestibular?
Ahora bien, el niño no adquiere este control y equilibrio siendo
forzado prematuramente a estarse horas sentado quieto. El control se
adquiere a través del movimiento, sobre todo a través de los los
movimientos de giro, columpio, balanceo, salto y equilibrio, que ayudan a
los niños a madurar su sentido vestibular. No debería sorprendernos el
aumento cada vez mayor de niños inquietos y con falta de atención en
una sociedad cada vez más sedentaria. Forzar a los niños inquietos a
estarse quietos prematuramente, a atender, escuchar y escribir, lejos de
producirles calma y concentración, provoca cada vez más intranquilidad,
nerviosismo y falta de atención.
En el aula, podemos ayudarlos ofreciéndoles
actividades integradoras como son las
Rimas con Movimiento,
en vez de castigarlos, mandarlos al rincón o exigirles más tareas de
concentración. Es necesario que tomemos conciencia de la inmensa
importancia del juego libre en el parque infantil o en la plaza, donde
encontramos un maravilloso centro de estimulación vestibular.
¿Cuáles son los síntomas generales de un desorden vestibular en la infancia?
- El niño parece normal, pero tiene dificultades en mantener el equilibrio y con la lectura (hipodesarrollo vestibular).
- El niño no habla tan bien como otros de su edad y es algo torpe (hipodesarrollo vestibular).
- El niño siente ansiedad por miedo a caerse. Lee bien pero
posiblemente tiene problemas emocionales o de comportamiento.
(hipersensibilidad vestibular)
Vemos que la hipersensibilidad, no afecta al aprendizaje, ni al
lenguaje, en cambio se es más vulnerable a giros. Un niño con
hipersensibilidad vestibular se marea con facilidad, siente incomodidad
ante movimientos rápidos, tiene tendencia al vómito o náuseas,
pudiendo tener eventualmente desequilibro en lo emocional por exceso de
irritabilidad, ansiedad y miedo al movimiento. La hiposensibilidad o
hipodesarrollo en cambio, afectan especialmente al aprendizaje y al
lenguaje.
El sistema vestibular es la base de algunos aspectos del desarrollo
de la vista y del oído, por eso está tan íntimamente relacionado con las
dificultades en la lectura, ya que su déficit de desarrollo produce
rigidez en la vista y el seguimiento ocular. El vínculo con el oído hace
que si está poco desarrollado exista una dificultad a la hora de
comprender el lenguaje y de escuchar atentamente, lo que acarrea una
dificultad a la hora de hablar y de atender.
Los niños con problemas de aprendizaje causados por procesamiento
vestibular insuficiente, tienen dificultades en el seguimiento ocular.
El sistema vestibular también garantiza campo visual estable, para que
no veamos borroso. Esta falta de estabilidad en ojos y cuello suele ser
causa de problemas de dislexia y lectura.
Síntomas más detallados de un sistema vestibular poco desarrollado y poco maduro son:
- Se caen más y se lastiman más, porque tienen reflejos de enderezamiento o protección al caerse.
- Mayor hiperactividad y distracción por falta de actividad moduladora (filtro) de las impresiones.
- Se sienten desorientados en el espacio.
- No se marean, incluso después de mucho movimiento.
- Pueden tener dificultad en el control de esfínteres.
- No hablan bien respecto a su edad. La mala comunicación entre ambos
hemisferios, que hace que sea ambidiestro, sin buen manejo de ningún
lado del cuerpo, conlleva problemas en el lenguaje, ya que en cada
hemisferio hay un área y ambas tienen que poder interactuar
correctamente.
- Problemas en la lectura o matemáticas, ya que requieren de gran orientación.
- Nistagmo (movimiento de los ojos) más corto después de giros.
- Tono muscular hipotónico y cansancio rápido. Especialmente falta de tono en el cuello, costándoles mantener la cabeza elevada.
- Falta coordinación entre ambas manos y ambos pies. Falta de habilidad manual, con tendencia ambidiestra.
- Perdida o falta del equilibrio cuando hay mucha estimulación externa.
- Intranquilidad.
- Dificultad de escuchar.
- Dificultades al leer en voz alta.
- Dificultades de orientación espacial, especialmente hacia atrás.
- Dificultades para crear imágenes mentales.
El sistema vestibular tiene conexiones con casi todas las partes del
cuerpo y cada cambio en la posición de la cabeza lo estimula de manera
diferente. Algunas actividades beneficiosas son:
- Mecer, acunar, balancear, rodar, juegos de falda.
- Hacer equilibrio, saltar, trepar, correr, girar, columpiarse, tirarse del tobogán, el subibaja, molinillo, caballito.
- Ir en zancos, saltar la comba, montar en bicicleta, patinar.
- Movimientos con ambas partes del cuerpo de manera simultánea, como en los juegos de palmas y muchas Rimas con movimiento.
- Juegos de construcción con maderas, piedras, ramas, donde hace falta equilibrio. (No valen los legos porque encajan.)
- Dibujo de formas, como el que se practica en el curriculum Waldorf.
- Uso dominante de mano, pie, ojo y oído, una vez lateralizado
correctamente. Si no, justamente los movimientos simétricos de ambas
partes del cuerpo, además de apoyar el equilibrio favorecen la correcta
lateralización.
- Calma y seguridad en el trato con el niño.
- Equilibrio interior de los adultos del entorno.
Situaciones que no favorecen el desarrollo del sentido vestibular:
* Falta de movimiento en el niño.
* Falta de movimiento en la madre embarazada.
* Intranquilidad interior.
* Depresión o falta centro y de equilibrio emocional en los familiares con los que convive el niño.
* Falta de tranquilidad.
* Estimulación a través de pantallas (TV, PC etc.)
Ámbitos que se mejoran a través del sentido del equilibrio o el sistema vestibular
- El lenguaje y la lectura.
- Es fundamental para el procesamiento auditivo y la capacidad de atención.
- Permite que llegue información correcta al sistema límbico, responsable de las emociones.
- Nos aporta confianza por sentirnos fírmemente conectados a la tierra.
- Nos aporta equilibrio emocional.
- La seguridad gravitacional es el cimiento de las relaciones interpersonales.
Conclusión y recursos
En definitiva, podemos afirmar sin tapujos, que es a través del juego
típicamente infantil que apoyamos las futuras capacidades de
aprendizaje y emocionales en el niño. ¡Está claro que en la primer
infancia se aprende más jugando que haciendo fichas!
Aprende más a través de mis cursos presenciales
Apoyo al aprendizaje y el lenguaje, y a través de mis
cursos online,
donde encontrarás todas las Rimas con Movimiento para estimular este
sentido. También encontrarás actividades para los más pequeños en mi
DVD Rimas y Mimos para los más pequeños y en
Cuentos para ver, oír y sentir, tomo II.
Tamara Chubarovsky, febrero 2014, www.tamarachubarovsky.com
Fuente:
https://www.tamarachubarovsky.com/2015/02/17/el-giro-que-necesita-la-educacion/